
En PIRCA diseñamos un programa de integridad y cumplimiento a medida,
en base a las necesidades y objetivos de tu PYME.
Te asesoramos en buenas prácticas de gobernanza para hacer los negocios más seguros y rentables.
Además, revisamos las políticas de tu empresa, identificando los puntos de mejora para fortalecerlas.
Te ayudamos a crear una cultura de cumplimiento acorde a los valores de la empresa.

Cuando las reglas no están escritas, cada uno interpreta a su manera.
Un Código de Ética y Conducta establece límites claros, reduce conflictos y sirve como respaldo ante decisiones disciplinarias.
Fortalece una cultura organizacional alineada y mejora la reputación de la empresa.

A veces el problema no es lo que hace tu empresa, sino con quién se relaciona.
La Debida Diligencia permite conocer con quién se hacen negocios,
anticipar riesgos y demostrar que el dueño actuó con cuidado y criterio, protegiéndolo frente a responsabilidades indirectas por actos de terceros

Cuando el problema circula por rumores, el dueño se entera tarde o por carta documento.
Un Canal de Denuncias permite detectar problemas internos, abusos y fraudes a tiempo antes de que exploten.
Un Protocolo de Investigaciones Internas evita improvisar, da respaldo a cada decisión y reduce riesgos legales.

Menos dinero perdido por eventos evitables.
Contar con una Matriz de Riesgos permite anticipar problemas legales, operativos y financieros, y tomar decisiones basadas en datos y riesgos reales, no en intuición.
Ayuda a priorizar y optimizar recursos.

El problema no es que haya conflictos, el problema es no tener cómo manejarlos.
Los conflictos escalan con facilidad, por eso contar con una Política de Resolución de Conflictos frena la bola de nieve, ahorra tiempo y dinero, da herramientas claras a los líderes y fortalece la continuidad del negocio sin sobresaltos.

Una mala práctica de un tercero puede comprometer a toda la empresa.
Tener una Política de Anticorrupción protege al dueño y a la empresa frente a responsabilidades penales, multas y daños reputacionales.
Aumenta la confianza de clientes y socios estratégicos, al demostrar compromiso con la transparencia.

Cuidar a las personas es proteger al negocio.
Contar con una Política de Género y Diversidad reduce riesgos legales por discriminación o acoso, generando un ambiente de trabajo más respetuoso y productivo.
Prepara a la PYME para estándares actuales y futuros exigidos por grandes clientes y mercados, mejorando la imagen de la empresa ante clientes y la comunidad.

ESG ya no es opcional: es una ventaja competitiva.
Incorporar una Política ESG/ASG (Ambiental, Social y de Gobernanza) abre la puerta a nuevos clientes grandes e inversores, que cada vez exigen estándares ESG.
Fortalece la imagen de marca, diferenciando a la PYME frente a la competencia y preparándola para exigencias normativas futuras.

Gobernar bien no es burocracia, es cuidar el negocio
y a quienes lo lideran.
Implementar Buenas Prácticas de Gobierno mejora la toma de decisiones, con reglas claras, roles definidos y menos improvisación. Reduce riesgos legales y de gestión, evitando conflictos entre socios o errores graves.
Facilita el crecimiento ordenado de la PYME, sin perder control ni transparencia, aumentando la confianza de bancos, inversores y clientes grandes.

El verdadero riesgo aparece cuando todo depende del control personal del dueño.
Una Cultura de Compliance ordena la forma de trabajar,
reduce errores internos y garantiza el cumplimiento de las personas involucradas en la empresa.
Mejora el clima laboral y la productividad, al haber mayor confianza y previsibilidad,
facilitando el crecimiento de la PYME.

La mayoría de las empresas familiares no fracasan por números,
sino por conflictos no hablados.
No se trata de desconfiar de la familia, sino de protegerla.
Un Protocolo de Familia define reglas claras de participación, roles y toma de decisiones entre familiares. Protege el patrimonio y la empresa, separando lo familiar de lo empresarial.
Facilita la sucesión generacional, evitando crisis cuando el fundador se retira. Profesionaliza la gestión, mejorando la eficiencia y la confianza de terceros.

Una estructura societaria bien hecha es una inversión, no un gasto.
Constituir una Sociedad Comercial e inscribirla correctamente protege el patrimonio personal separándolo del de la empresa. Permite operar legalmente, facturar, contratar y acceder a financiamiento. Da mayor credibilidad y profesionalismo frente a clientes y proveedores. Facilita la incorporación de socios o inversores en el futuro.
