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BUENAS PRÁCTICAS DE GOBIERNO CORPORATIVO
Consiste en establecer reglas claras sobre cómo se dirige y controla la pyme, quién toma las decisiones y con qué criterios. Implica ordenar roles y responsabilidades entre socios, directivos y áreas clave, definir procesos de toma de decisiones, controles internos y mecanismos de supervisión.
En concreto, en una pyme implementar estas Prácticas significa profesionalizar la gestión, reducir la dependencia del dueño de decisiones informales y dar previsibilidad al funcionamiento del negocio.
Además, sirven para evitar conflictos, mejorar el control y sostener el crecimiento. Un buen gobierno corporativo ayuda a prevenir problemas entre socios, mejora la transparencia, facilita el acceso a financiamiento y fortalece la confianza de clientes y terceros. Demuestra que la empresa cuenta con estructuras de control, supervisión y rendición de cuentas, reduciendo riesgos legales y asegurando una gestión más ordenada y sostenible en el tiempo.
Crecimiento ordenado, sin perder control ni transparencia
Menos errores caros y menos conflictos que frenan el negocio
Ahorro de tiempo directivo
Protección del valor de la empresa
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